El control de plagas más efectivo y sostenible es el que aprovecha los predadores naturales. Un jardín con una comunidad saludable de insectos benéficos requiere 60-80% menos intervención química que uno sin ellos. La clave: no aplicar insecticidas de amplio espectro cuando no sea absolutamente necesario — especialmente piretroides que matan indiscriminadamente.
1. Mariquita (Coccinellidae): 50 pulgones/día. 2. Crisopa (Chrysoperla): Larvas comen 200 pulgones/semana. 3. Avispa parasitaria (Trichogramma, Cotesia): Parasita huevos y larvas de orugas. 4. Escarabajo de suelo (Carabidae): Depredador nocturno de babosas y orugas. 5. Chinche cazador (Geocoris): Come pulgones y ácaros. 6. Mosca sirfida (Syrphidae): Adulto polinizador, larva come pulgones. 7. Araña de jardín: Come moscas, polillas, y otros insectos. 8. Luciérnaga (larva): Come babosas y caracoles en el suelo.