El Manejo Integrado de Plagas (MIP / IPM en inglés) es la estrategia oficial recomendada por la EPA y universidades de investigación. Se basa en 4 principios en orden de preferencia: 1) Prevención y exclusión. 2) Monitoreo y diagnóstico preciso. 3) Control mecánico y biológico. 4) Químicos de forma dirigida como último recurso. El MIP produce mejores resultados a largo plazo con menor uso de pesticidas que el enfoque de 'spray todo'.
MIP para cucarachas: 1) Prevención: sellado de grietas, recipientes herméticos, eliminar fuentes de agua. 2) Monitoreo: trampas pegajosas en bisagras y esquinas. 3) Control dirigido: cebo en gel solo donde las trampas muestran actividad. 4) Spray solo si el cebo falla o como tratamiento perimetral exterior. Este enfoque usa 90% menos pesticida que el spray generalizado con mejor resultado a largo plazo.