Los pulgones son pequeños (1-3mm), blandos, pera-formados, y se encuentran en colonias en brotes tiernos y el envés de hojas. Pueden ser verdes, negros, marrones, o amarillos según la especie. Señales: brotes distorsionados, pegajosidad (mielecilla), y hormigas trepando la planta (que los están 'pastoreando').
1. Rociado con agua — el paso más subestimado: un chorro fuerte de agua elimina el 50-80% de los pulgones. Repetir 2-3 veces por semana.
2. Jabón insecticida al 2% aplicado directamente sobre las colonias.
3. Aceite de neem para disrupción reproductiva.
4. Importar mariquitas del jardín — no las compradas (que se dispersan) sino las naturales protegidas al dejar de usar pesticidas de amplio espectro.
Si ve hormigas subiendo a sus plantas infestadas de pulgones, las hormigas están activamente protegiendo los pulgones de sus predadores. Controlar el acceso de hormigas al tronco con cinta adhesiva especial (Tanglefoot) permite que los depredadores naturales accedan y reduzcan la colonia de pulgones significativamente.