Los jardines nativos de plantas autóctonas atraen polinizadores y fauna benéfica — pero también sus 'pests' asociadas. La filosofía correcta: en un jardín nativo, el objetivo es tolerancia y equilibrio, no eliminación. Muchas 'plagas' son en realidad parte del ecosistema: las orugas de las mariposas monarca comen milkweed, las orugas de la mariposa cola de golondrina comen perejil. Si quieres las mariposas, debes tolerar las larvas.
Intervención justificada: invasoras no nativas (kudzu, hormiga de fuego) que amenazan las plantas nativas. Plagas que superan el daño que el jardín puede tolerar (defoliación completa de plantas jóvenes). Enfermedades fungales que se expanden rápidamente. Usa solo Bt kurstaki (selectivo para orugas) o spinosad (amplio pero rápidamente degradable) — nunca broad-spectrum pyrethroids en jardines de polinizadores.