Exclusión (lo más efectivo): Sellar TODOS los huecos de 6mm o más con malla de cobre + sellador de silicona. Los ratones no pueden roer la malla de cobre — es la única barrera permanente.
Aceite de menta: Repelente a corto plazo; los ratones se acostumbran rápidamente y el efecto desaparece. Bolas de naftalina: Peligrosas para mascotas y personas; efectividad muy limitada. Ultrasonido: Efectividad clínica muy baja — los ratones se adaptan en días. La exclusión siempre supera a cualquier repelente.
Un gato activo puede reducir la presión de ratones en interiores pero raramente elimina una infestación establecida. Las aves rapaces (búhos, halcones) controlan poblaciones al aire libre — instalar cajas de búhos en jardines grandes proporciona control biológico a largo plazo.